AUTISMO, ASPERGER

TEA – Trastorno del espectro autista

El trastorno del especto autista (más comúnmente conocido por TEA) se incluye en la clasificación DSM-V, el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales, dentro de los trastornos del neurodesarrollo.

Éstos son un grupo de trastornos que tienen su origen en el periodo de gestación y se caracterizan por deficiencias en el desarrollo que producen limitaciones en áreas específicas o limitaciones globales a nivel personal, social, académico, laboral, etc.

Aunque antiguamente se hablaba de autismo, esta definición se ha abandonado para dar paso a la de TEA, la cual hace énfasis en el concepto de “espectro” debido a que, aunque la mayoría de las personas que presentan TEA sí presentan déficit en áreas comunes, el nivel de afección en dichas áreas puede variar significativamente de una persona a otra.

Principales características del Trastorno del Espectro Autista

El trastorno del espectro autista se caracteriza por:

  • Deficiencias persistentes en la comunicación y en la interacción social en diversos contextos; deficiencias en la reciprocidad socioemocional, en las conductas comunicativas no verbales utilizadas en la interacción social y déficits en el desarrollo, mantenimiento y comprensión de las relaciones.
  • Patrones de conducta repetitivos, intereses o actividades restringidos; uso de objetos o habla estereotipada y repetitiva, insistencia en la monotonía, excesiva inflexibilidad a rutinas o patrones ritualizados de comportamiento verbal y no verbal, intereses muy restrictivos y fijos, así como hiper o hiporreactividad a los estímulos sensoriales o interés inusual por los aspectos sensoriales del entorno.

Cómo trabajamos

El primer paso sería realizar una valoración multidisciplinar para conocer la afección en cada área y realizar una intervención individualizada, intensa y continua con resultados a largo plazo, adaptada a los niveles de funcionamiento, habilidades y potencial del niño.

Asimismo, en el trastorno de espectro autista se trabaja de manera conjunta desde diversas áreas, como psicología o terapia ocupacional.

En dicha intervención se trabaja en colaboración con la familia, escuela o centro.

Desde el área de Logopedia se trabajan con el niño todos los aspectos relacionados con la comunicación como las interacciones sociales básicas (el saludo, las despedidas), el lenguaje expresivo y comprensivo, establecer conversaciones básicas, conocer las relaciones causa-efecto, aprender los gestos asociados a la comunicación, utilización de sistemas alternativos y aumentativos de la comunicación, conocer las emociones de los demás a través del tono de la voz o la expresión facial, así como fomentar el juego con sus iguales.